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Hoyo 5: Ondarreta

 

Sólo unos pocos saben, quizás los primeros socios del club, el por qué del sobrenombre de este hoyo. Resulta que en el diseño original de Jack Nicklaus, y así fue construido, el hoyo tenía un enorme bunker de casi 200 metros que se extendía desde el tee hasta cerca del green. Era un gran bunker en forma de media luna que bordeaba la parte izquierda de la calle y que recogía las bolas de aquellos jugadores agresivos que pretendían ganar metros por la secante del arco. La mayoría de las bolas, como es lógico, iban a reposar en aquella enorme playa a la que los primeros socios bautizaron como Ondarreta. Le colocaron el nombre de la preciosa playa donostiarra que continúa La Concha hasta la falda del monte Igueldo. O quizás, sencillamente, le llamaron así porque Ondarreta en euskera significa arenal.

Pasados los años se echó tierra sobre el bunker y se plantaron las encinas, olivos, pinos y prunos que hoy adornan la parte izquierda del hoyo y que hacen que muchos desistan de intentar ganar metros sobrevolando sus copas.

Pese al pronunciado dog-leg hacia la izquierda, es un hoyo franco, con escasas complicaciones siempre que el jugador se plantee una estrategia conservadora. Un hándicap medio, con pegada media, puede afrontar de salida el hoyo con una madera tres o cuatro en línea recta para dejar la bola en el vértice del ángulo que forma la calle y  desde allí atacar el green, sin obstáculo que se interponga, con un hierro cómodo.

Los grandes pegadores pueden intentar atajar por la izquierda y, aunque es difícil alcanzar el green, se puede dejar la bola en una situación beneficiosa para albergar la esperanza del birdie.

Una última recomendación: los jugadores naturales de hook, intenten en este hoyo hacer de su defecto, virtud.

 

 

Imágenes del hoyo 5 del Campo 1 de Golf La Moraleja.