Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede ver nuestra la política de cookies, aquí.
Política de cookies +

 

En realidad se trata de un hoyo ciego para los grandes pegadores, pero diáfano para los que evitan el riesgo. La salida es franca, una calle larga y ancha se presenta ante los ojos del jugador con los únicos peligros de dos preocupantes filas de bunkers que flanquean la calle justo a la caída de un drive desorientado. A la derecha, un fuera de límites para los slices pronunciados recomienda al jugador buscar el cobijo a la izquierda de la calle.

La auténtica ceguera del hoyo comienza en el segundo golpe, de ahí su sobrenombre. Incluso para los grandes pegadores, el green permanece oculto y sólo los muy arriesgados osan atacarlo con ciertas garantías de éxito. La opción más cómoda es coger un hierro y buscar una posición de ataque fácil a la bandera con el tercer golpe. Lo que sucede en este hoyo es que, incluso posando la bola en el green, nadie tiene garantizados los dos putts para embocarla.

No hay posición posible de bandera que no esté en pendiente, y leer las caídas es tarea  complicada. El birdie es casi un milagro; el par, un éxito.



 

 

Imágenes del hoyo 6 del Campo 1 de Golf La Moraleja.